Barcelona – Arles (463.5 Kms)
Disculpa, pero esta entrada está disponible sólo en Català .
Disculpa, pero esta entrada está disponible sólo en Català .
Bueno, hoy me toca a mi escribir, siento no poder escribir en catalán, hablarlo lo hablo (mal de huevos) pero no lo escribo.
Hoy nos hemos despertado a las 8:30. Lo primero que hemos sentido ambos, ha sido PICOR!, los mosquitos de ayer, esos que decÃa LluÃs que nos habÃan acribillado en la cena, lo hicieron de veras…joder, no podÃamos parar de rascarnos por todas partes, LluÃs ha contado 15! picaduras únicamente en medio tobillo de un pie! vale que piquen, pero no podÃan conformarse con chupar la sangre y dejarse de picaduras de propina¿? franchutes tenÃan que ser!. En fin, maletas cerradas nos hemos puesto en ruta hacia Marsella, un ratito de autopista y al pasar Marsella a la carretera de costa! Antes de ponernos en marcha, LluÃs se ha dado cuenta de que no tenÃa casi aceite en la GS.
Recuerdos del pasado
Estábamos dando vueltas por Barna buscando una tienda para comprar aceite de moto, y LluÃs, arto de no encontrar una tienda abierta para ello, me suelta por el pinganillo que la prisa por pirarnos puede con la necesidad del aceita para la moto “ya compraremos en la siguiente gasolinera, tranki”.
Disculpa, pero esta entrada está disponible sólo en Català .
Tras una agónica noche debido al ruido procedente del peaje que estaba al lado del camping de Módena, nos hemos despertado petadÃsimos pero con muchas ganas de seguir la ruta, ya que nuestro siguiente destino era la fábrica de Ferrari en Maranello!
Tras unos 20 kms detrás de un camión lentÃsimo hemos llegado ha la fábrica de Ferrari, que aunque parezca mentira, no está indicada en ningún cartel ni nada que se le parezca. La cosa pintaba bien, hasta que nada más llegar nos hemos dado cuenta de que no hay nada abierto al público allÃ, es decir, sólo para currelas y clientes “especiales” de Ferrari, asà que hemos echo una foto un poco rancia en la entrada de la fábrica y nos hemos puesto rumbo a … Ducati en Borgo Panigale, la única factorÃa Ducati del mundo, esperando que esta vez hubiese más suerte.
Al poco ya hemos llegado. Una no demasiado grande fábrica con el parking lleno de Ducatis de todos los modelos. La cosa pintaba igual que en Maranello, hasta que LluÃs se ha dado cuenta de que dentro del recinto habÃa una indicación haciendo referencia al museo Ducati (por fin sirve para algo esta baryaula). Al ir a preguntar nos han dicho que hasta las 4 de la tarde nada, asà que hemos decidido comer por el lugar para hacer tiempo, pues era la una. Nuestra intención en este viaje es gastar poco, ya que pagamos ya bastante de gasolina, ruedas… por lo que hemos buscado una tratorÃa cutrona en una calle poco vistosa y frecuentada. Los platos eran igual de grandes que vacios, mucho plato poca comida, y nada del otro mundo, la sorpresa ha sido al llegar la cuenta, 63 eurazos por un escalopin y poca cosa más…
Disculpa, pero esta entrada está disponible sólo en Català .
Por mucho que el camping fuese de “5 tiendas”, tampoco se libra del calor, y hemos pasado una noche asados en Napoli. Al sonar la alarma del despertador, no nos lo creÃamos, “yaa?” le digo a LluÃs, que sensación más chunga, y encima en uno de esos dÃas que sabes que te toca hacer una ruta larga, de unos 420 Km y con prisa para no perder el ferry de Brindisi.
Puestos en faena, LluÃs me dice que su cadena hace ruido, que al igual que hacÃa un par de dÃas con el aceite de motor, tampoco se habÃa acordado de comprar grasa de cadena, bueno, eso no es del todo cierto, ya que, al igual que con el aceite, en Barna paso de comprar la grasa de cadena diciendo “ya comprare en la siguiente gasolinera…resultado¿?, 2000 Km después me dice por el pinganillo “Jurdan, para cuando veas una gasolinera que se me rompe la cadena y me mato, neng!”. La suerte que ha tenido no se la cree ni el, pues a 10 minutos de salir del camping hemos encontrado una tienda de motos en un pueblo cercano y ha podido comprarla…
Encontrada ya la autopista hacia Brindisi, nos hemos puesto en ruta, y en la primera gasolinera que hemos parado a descansar, un tÃo de lo más chungo nos decÃa que le compráramos calcetines, que tenÃa un “bambino que alimentar”, esto unido a que estábamos cerca de Nápoles, significa “Mafia”, es decir, “no, grazie, no nos entra nada en las maletas, we are bikers y tenemos calcetines y gayumbos de sobra, no hay sitio para nada más”, asÃ, como lo lees…una gran respuesta, aunque no tanto para el que no ha puesto muy buena cara y se ha pirado.
Tras 300 y pico kms de autopista, me he dado cuenta de que era dÃa 5, y no 6 (llevaba pensando 4 dÃas que era un dÃa más) y que de Bari salen los ferrys los dÃas impares. Ante la duda, hemos llamado al gran Carlos y nos lo ha confirmado, asà que nos hemos ahorrado 120 kms de carretera y hemos pillado el ferry en Bari. Todo esto ha sucedido 5 Km antes del desvÃo hacia Brindisi, es decir, que si se me llega a ocurrir más tarde, o simplemente no se me ocurre, seguirÃamos pensando que Ãbamos un dÃa tarde y encima hubiésemos pillado un ferry que estaba 120 Km más lejos.
Disculpa, pero esta entrada está disponible sólo en Català .
Bua, que lujazo, segundo dÃa durmiendo en cama y sin ruidos de peajes o alguna tonterÃa. Nos hemos despertado con una leve resaquilla, pero nada grave.
Hemos ido a comer a una copia en miniatura de las ramblas. Para comer hemos pedido a ojo y nos han sacado un queso griego y algo de orégano, y un par de cosas más que no sabrÃa decir que, pero que estaban buenas.
Tras una siestecilla nos hemos dirigido al Acrópolis, y la verdad, muy espiritual el sitio pero está más derruido de lo que me imaginaba, aún asà ha estado bien la visita, previo pago de 12 eurazos cada uno, claro.
Tras una loca salida de Atenas, debido a la laberÃntica ciudad, hemos tirado dirección Mándra para ir hacia Delfoà y tras hacer 60 kms de más por mi culpa, perdiéndome con las indicaciones en griego, hemos llegado a Delfoi atravesando una ruta preciosa de montaña, totalmente recomendada para moteros, impactante de veras.
Disculpa, pero esta entrada está disponible sólo en Català .